24 ene. 2013

Monsieur Lazhar








3 comentarios:

  1. Por la experiencia y sentimiento que he conformado, la sustancia del docente es esa que se ve en el trailer: las cosas se hacen por el Otro, por el que escucha. Puede haber otras razones, circunstanciales o, a veces prácticas, pero en general la calidad de lo que se da y el esfuerzo y desgaste que eso supone poco tienen que ver con retribuciones materiales, siempre escasas y bienvenidas. Para el docente, en general, la gratificación está en que el enseñado conserve aunque sea parte de esa enseñanza y pueda aplicarla en beneficio de su vida y de la de los demás. Siempre recuerdo la felicidad de un muchacho hachero chaqueño, habitante de los bosques, analfabeto, me demostró cuándo descubrió la mecánica de la lectura y escritura que yo le había enseñado. Tuve la gratificación excepcional de ser testigo de como otro Humano descubría un Mundo Nuevo que había supuesto eternamente ajeno a él. Y eso pasó hace décadas, muchas.

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  2. ¿Cómo evitar que lo vivido no influya a la hora de dar o recibir clases? ...elegir entre ser transmisor de contenidos o receptor de sentimientos.

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  3. seria maravilloso que no se contamira todo ese logro con las desgracias de cada uno....como dice Monsiuer Lazhar.
    Yo tambien senti las mismas gratificaciones, es hermoso ver el brillo en los ojos del nene que se siente feliz cuando le demostras otras formas de hacer y ser, distintas a las que estan acostumbrados.

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